Los Toronto Blue Jays continuaban buscando estabilidad después de un comienzo irregular.
El equipo mostraba momentos positivos, pero todavía no conseguía combinar de forma consistente su ofensiva, defensa y cuerpo de lanzadores.
En una división tan competitiva como el Este de la Liga Americana, cada derrota podía convertirse rápidamente en terreno perdido.
Toronto necesitaba comenzar a encadenar victorias para mantenerse cerca de los principales equipos de la división.
